Tratamientos fitosanitarios

El control de las posibles plagas y enfermedades que puedan aparecer a lo largo del año en las especies vegetales objeto de mantenimiento tiene que realizarse siguiendo las directrices indicadas en el Real Decreto ley 1311/2012 de 14 de Septiembre, con el fin de un uso sostenible de productos fitosanitarios.

El planteamiento es minimizar al máximo los diferentes productos químicos a utilizar para combatir los daños ocasionados en las plantas, mediante diferentes trabajos culturales, la utilización de abonos para fortalecer la vitalidad de las plantas, que les permite defenderse con más facilidad de las enfermedades, y por último, en caso de no poder controlar una determinada plaga o enfermedad, utilizando los productos fitosanitarios adecuados para su control.

Objetivos

Los objetivos perseguidos en la gestión de la sanidad vegetal son:

  • Mejorar el estado fitosanitario de los Parques, Jardines y zonas verdes.
  • Permitir un conocimiento, en tiempo real, sobre el estado fitosanitario de las especies vegetales.
  • Optimizar los medios humanos y materiales.
  • Ajustar los tratamientos a la legislación vigente.

Endoterapia

Esta es una técnica relativamente novedosa, basada en introducir el producto fitosanitario en el interior del árbol, mediante una aguja y una pequeña cánula. Inicialmente, el producto se introducía a presión mediante una especie de globo hinchado a una determinada presión y con la solución fitosanitaria en su interior. Actualmente la técnica ha avanzado en el sentido de que ya no es necesario la colocación de elementos extraños colgados del tronco del árbol, sino que la aplicación es mediante pequeños orificios en la base del tronco y a través de un pequeño equipo de bombeo, introducir el producto en la dosis adecuada en el interior del torrente de savia del ejemplar a tratar.

El procedimiento es bastante más lento que los métodos tradicionales, ya que hay que desplazarse de árbol en árbol y esperar a que todo el producto previsto entre en el árbol, período que varía en función de la especie de que se trate, ya que está íntimamente relacionada con la densidad de la madera y su capacidad para absorber el producto introducido. Por otro lado, el beneficio principal es que todo el tratamiento se aplica para el ejemplar a tratar sin que exista pérdida de producto por el aire, y por consiguiente no se contamina con el producto ni el aire, ni el suelo, por la posterior caída del mismo en caso de pulverización. Al ser un tratamiento novedoso, hasta la fecha sólo se ha autorizado el uso de Abamectina como materia activa, insecticida-acaricida de probada efectividad, por lo que el tratamiento es efectivo para insectos mordedores o picadores-chupadores, que es el caso de la procesionaria del pino y de las diferentes especies de áfidos.

Lucha biológica

La aplicación de este método con el fin de conseguir el adecuado control de los daños bióticos que sufren las masas vegetales, consiste en la captura e identificación mediante barreras físicas de insectos, así como en la utilización de insectos, bacterias o virus depredadoras de la plaga a combatir. A continuación se describen dos ejemplos utilizados frecuentemente:

  • Heterorhabditis bacteriophora Es un nematodo entomopatógeno utilizado para el control biológico de larvas de gorgojo (Othiorrinchus sp) y otros coleópteros e insectos terrestres, en los cuales penetra activamente produciéndoles la muerte en 24-72 horas. Estos nematodos se mueven activamente en el suelo en busca de las larvas hospedadoras.El empleo de nematodos entomopatógenos permite una acción rápida y duradera en el tiempo. La aplicación es extremadamente fácil y absolutamente segura para el hombre y el ambiente.
  • Bacillus thurigiensis La bacteria Bacillus thuringiensis, es un bacilo gram-positivo que produce durante la esporulación un cristal de proteína tóxico para insectos plaga, conocido también como delta-endotoxina. Después de haber sido ingerida por un insecto susceptible en fase larvaria, entra en su aparto digestivo y, gracias al pH alcalino, se hidroliza liberando la sustancia tóxica letal para las larvas de lepidópteros y algunos otros grupos de insectos.