Riegos y gestión sostenible del agua

El riego es la labor más importante para el desarrollo adecuado de las plantas, tanto cuando nos referimos a superficies herbáceas, como con plantaciones de árboles, arbustos y plantas de cualquier tipo.

Un mal desarrollo de la labor de riego, así como una inadecuada gestión del agua ocasiona efectos muy negativos, tales como:

  • Pérdida irreversible de material vegetal —césped, árboles, arbustos, flores, etc. — que puede suponer grandes costes para su reposición.
  • Encharcamientos o daños por escorrentías en los paseos y viales terrizos adyacentes provocados por la mala administración del agua.
  • Sobrecostes en el mantenimiento.
  • Altos costes políticos en términos de credibilidad, en el caso de las zonas verdes públicas.
  • Protestas ciudadanas disconformes con un mal uso del agua.
  • Impacto inmediato en los medios de comunicación.

Un preciso programa de riego nos permite aportar al suelo el agua necesaria para alcanzar la capacidad de campo del terreno y así lograr un buen desarrollo vegetativo de las plantas. Con esta labor se pretende corregir las deficiencias que se producen entre las necesidades hídricas de las plantas, para su correcto desarrollo, y el agua procedente de las precipitaciones.

Así mismo, el programa de gestión sostenible del agua nos permite, bajo los criterios de eficiencia y conservación, la reducción del consumo de agua mediante la introducción de modificaciones técnicas en los grupos y dispositivos de consumo.

Ejecución

Para poder estimar las necesidades hídricas totales de cualquier tipo de vegetación (césped, árboles, arbustos, etc.) se deben realizar una serie de cálculos mediante fórmulas en las que intervienen varios factores, principalmente climáticos. Estudiando las ETP (Evapotranspiración Potencial según Thornthwaite) mensuales y precipitaciones mensuales, en una determinada zona obtendremos los meses en los que existe déficit hídrico y la cuantía del mismo, ese déficit es el que tendremos que cubrir con el riego.

Gestión sostenible del agua

Junto con la aplicación de las dosis correctas de agua, existen una serie de medidas que contribuyen no solo a la utilización eficiente del agua, sino a minimizar las pérdidas de esta.

Los riegos se hacen de tal forma que no descalcen a las plantas, no se efectúe un lavado del suelo, ni den lugar a erosiones del terreno. Tampoco se producirá afloramiento a la superficie de fertilizantes ni de semillas.

En el caso de superficies terrizas, alcorques y jardineras, con el fin de facilitar la captación del agua; antes de realizar el aporte de agua, se prepara el terreno para incrementar su capacidad de infiltración; esta preparación de la tierra se realiza mediante la escarda y la entrecava de la superficie que conforma el alcorque o la jardinera, reduciendo las pérdidas por escorrentías mediante la realización de alcorques y aterrazamientos; eliminando las malas hierbas que en ellos se desarrollen, y rompiendo la estructura del suelo.

De esta forma se busca minimizar el consumo de agua, favoreciendo la infiltración del agua aportada, disminuyendo la competencia de la vegetación espontánea sobre este elemento y minimizando la pérdida del agua por evaporación.

Por último, se emplearán especies vegetales autóctonas y con bajos requerimientos hídricos y fomento de la xerojardinería.

TELEGESTION DEL RIEGO

El sistema de telegestión permite el control, vía Internet, de todos los elementos hidráulicos de la red de riego pública. Además, utilizando los mismos elementos de la red de telecomunicación, permite la lectura remota de los contadores de agua, el corte automático de las electroválvulas de seguridad en caso de sobreconsumos, así como el control de automatismos.

El sistema de telegestión presenta las siguientes ventajas:

  • En situaciones de lluvia o viento excesivo permite cerrar la red de riego para evitar el derroche de agua en tiempo real de forma remota.
  • En situaciones meteorológicas adversas como pueden ser heladas, lluvias o vientos excesivos, permite el cierre para evitar accidentes en zonas sensibles masivamente y en tiempo real.
  • Ahorro del 40 % del consumo anual de agua destinado a riegos de zonas verdes, gracias a la rapidez de respuesta de forma remota ante cualquier incidencia. Permite además adaptar la programación a la situación meteorológica reinante muy rápido, sin necesidad de recorrer y programar arqueta por arqueta los cambios en tiempos de riego.
  • Monitorización de consumos y posibles fugas de agua, en caso de contar con caudalímetros, sensores de flujo, sensores de presión.
  • Seguimiento y mantenimiento remoto del sistema desde cualquier punto con una conexión a internet.
  • Optimización de los tiempos de trabajo. Se reducen drásticamente los tiempos de programación por parte de los operarios, pudiendo hacer otras tareas.
  • Los tiempos de riego se establecen desde la oficina técnica, evitando así la disparidad de criterios en la elección de tiempos de riego.